¿La imagen institucional es inmune?
5 puntos para comunicar un contagio en tu empresa

Nos encontramos frente una pandemia sin precedentes, con consecuencias sociales y económicas aún imprevisibles. En este contexto las organizaciones de todo tipo se han debatido sobre detener su actividad y dejar de cumplir su función y objetivos; o continuar y hacerle frente al riesgo sanitario. En este sentido una de las posibilidades para las empresas en actividad es que alguno de sus empleado se contraiga COVID-19.

Sin lugar a duda, por la alta exposición que el tema tiene en los medios, la empresa obtendrá una notoriedad no buscada, pero que debe ser gestionada. Cualquiera sea la institución o empresa que esta situación debe ocuparse activamente de los siguiente puntos:

  1. Liderar la narrativa: La historia le sucede a la institución, y es ella quien debe narrarla. En caso de que esto no se comprenda, un tercero desconocido ocupará el lugar de relator. Debe ser la propia organización quien explica los por qué, el cómo, el cuándo y todos los interrogantes que surjan.
  2. Darle vida a la voz pública: Esto es necesario por dos razones. a) se trata de algo muy valioso: la salud de uno de los integrantes de la organización, la persona involucrada no puede ser un número. Debe ser referenciada, aunque sin nombrarla, pero sin ocultarla. Ofreciéndole, desde los discursivo, la misma contención que se le debe estar dando desde lo corporativo; b) siendo así, es imposible despersonalizar y tener éxito en el proceso. Por eso, los principales responsables institucionales deben hacerse visibles (son los que deberán llevar adelante la narrativa) mientras que los afectados, en caso de poder, también.
  3. Actualización constante: La alta publicidad del tema genera una demanda constante de información. No se debe dar la espalda a esta situación y generar una gimnasia para poder ofrecerle a los medios información de calidad y correctamente actualizada.
  4. Medios propios: Revisar la información presente en sitio web y redes. El contenido debe tener consonancia con la situación del contexto y darle un espacio destacado al tema.
  5. Monitoreo: Se debe analizar cualitativa y cuantitativamente el impacto que el tema y su cobertura está teniendo en los medios. La observación y el estudio dará indicios sobre herramientas necesarias para continuar gestionando la exposición pública.

Es lógico y deseable que en estos momentos críticos de la sociedad la primera preocupación sea la salud de las personas. Pero, cualquier empresa u organización muchas veces ve afectada su salud a través del deterioro de su imagen y reputación, que constituyen su capital más importante.

Por Maximiliano Urbina para Analipsis.